Creo que Dan Slott es, actualmente, la mejor elección de lejos para escribir The Amazing Spider-Man, él es EL AUTOR. Él entiende de qué se supone que tiene que ir la serie, cuál debe ser su tono y, encima, se las arregla para encajar al personaje en su continuidad, por muy difícil que se lo pongan los demás guionistas y editores, al mismo tiempo que se inventa eventos de lo más originales y divertidos, tramas interesantes, personajes secundarios geniales (y, sobre todo, muy bien caracterizados), mantiene perfectamente claro qué es lo que quiere hacer con el personaje a largo plazo, maneja los elementos del pasado del personaje y mira hacia delante sin miedo. ¿Puedo decir algo más del autor y de la colección para que os la compréis? Lo dudo. Sé que hay mucha gente que abandonó al bueno de Spidey porque las historias que se hacían con él no eran demasiado interesantes, apestaban o realmente no tenían nada que ver con el personaje. Muchos de ellos se pasaron a Ultimate Spider-Man, la única colección que sabe escribir Bendis, buscando aventuras con el tono y diversión que caracterizan al personaje y allí se quedaron. Otros intentaron cogerle el truco a la etapa que empezó tras el "mefistazo" y no terminaron de engancharse por la gran cantidad de guionistas y dibujantes implicados (no había nada mal esfuerzo e historias, si nos ponemos a mirarlo con justicia, pero creo que un personaje insignia como éste necesita una colección y un autor, no tanta tontería). Ahora, después de la nueva re-estructuración, Spidey se ha quedado con una única colección y un único guionista, el mejor posible, un guionista que conoce a los personajes del universo en que trabaja y se atreve a hacer cosas con ellas respetando su escencia.
En este tomo, tenemos el retorno de un villano clásico en una versión completamente enloquecida que, la verdad, tiene un par de momentos absolutamente brutales y que demuestran otra de las cosas que aprecio en Slott: si hay que ir al grano porque el personaje lo requiere, se va, porque no todos los personajes y situaciones admiten darle vueltas a las cosas eternamente. A parte, la vida sin máscara de Peter tiene varios cambios interesantes, situaciones de ésas clásicas que tanto hemos llegado a preciar (y en algunos casos resueltas con mucho humor) y la sensación de que hay una historia detrás por la que seguir preocupándose. Varias de hecho.
Al dibujo está Humberto Ramos. No soy un gran fan de su trabajo, pero la verdad es que su estilo no termina de quedar mal con el personaje e, incluso, tiene buenos momentos, pero en general su estilo deforme, caricaturesco y su narración no siempre perfecta, no me terminan de convencer. De todos modos, creo que al final hace un buen trabajo, mejor de lo que esperaba. Eso sí, me interesa muchísimo más el trabajo en la colección de próximos autores, como Stefano Caselli o Reilly Brown, pero sobre todo el de los españoles y grandes profesionales, Marcos Martin y Javier Pulido (luego viene también un tal Giuseppe Cammunocli, de la invasión italiana ésta que está teniendo lugar, pero que no conozco). De todos modos, el dibujo, te puede gustar más o menos, pero raramente es un impedimento para disfrutar de la historia, algo que sería más grave.
En definitiva, yo creo que la colección está en el buen camino con el autor adecuado. Agradecería profundamente que no hubiera un baile muy exagerado de dibujantes, pero desde luego, no se puede pedir todo. En el tomo que nos ocupa, no hay problemas de ese tipo aunque, por otro lado me alegro de que Ramos no sea el que se quede por aquí. Volved a la amenaza arácnida, porque a partir del número 648, ha empezado una nueva etapa, y una que pinta muy bien.
En este tomo, tenemos el retorno de un villano clásico en una versión completamente enloquecida que, la verdad, tiene un par de momentos absolutamente brutales y que demuestran otra de las cosas que aprecio en Slott: si hay que ir al grano porque el personaje lo requiere, se va, porque no todos los personajes y situaciones admiten darle vueltas a las cosas eternamente. A parte, la vida sin máscara de Peter tiene varios cambios interesantes, situaciones de ésas clásicas que tanto hemos llegado a preciar (y en algunos casos resueltas con mucho humor) y la sensación de que hay una historia detrás por la que seguir preocupándose. Varias de hecho.
Al dibujo está Humberto Ramos. No soy un gran fan de su trabajo, pero la verdad es que su estilo no termina de quedar mal con el personaje e, incluso, tiene buenos momentos, pero en general su estilo deforme, caricaturesco y su narración no siempre perfecta, no me terminan de convencer. De todos modos, creo que al final hace un buen trabajo, mejor de lo que esperaba. Eso sí, me interesa muchísimo más el trabajo en la colección de próximos autores, como Stefano Caselli o Reilly Brown, pero sobre todo el de los españoles y grandes profesionales, Marcos Martin y Javier Pulido (luego viene también un tal Giuseppe Cammunocli, de la invasión italiana ésta que está teniendo lugar, pero que no conozco). De todos modos, el dibujo, te puede gustar más o menos, pero raramente es un impedimento para disfrutar de la historia, algo que sería más grave.
En definitiva, yo creo que la colección está en el buen camino con el autor adecuado. Agradecería profundamente que no hubiera un baile muy exagerado de dibujantes, pero desde luego, no se puede pedir todo. En el tomo que nos ocupa, no hay problemas de ese tipo aunque, por otro lado me alegro de que Ramos no sea el que se quede por aquí. Volved a la amenaza arácnida, porque a partir del número 648, ha empezado una nueva etapa, y una que pinta muy bien.

