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lunes, 20 de diciembre de 2010

The Authority vs. Lobo: Jingle Hell!, de Keith Giffen y Alan Grant

Como estamos cerca de las Navidades, pues me he decidido reseñar este número especial navideño. ¿Por qué éste y no uno bueno? No pregunten. Simplemente me he encontrado con él y, bueno, ahora les cuento.

Escrito por Keith Giffen y Alan Grant y dibujado por Simon Bisley, este especial navideño (que podríamos encuadrar, por decir algo, al final del volumen 1 de la serie, el mejor para la mayoría) nos cuenta como la pequeña Jenny se aburre en Navidad porque nadie le hace caso. Vagando por el transporte se encuentra con un cómic (concretamente The Lobo Paramilitary Christmas Special un clásico de las gamberradas de este personaje que tanto me ha divertido siempre y que hasta tuvo su adaptación a imagen real en un corto que no he visto pero que tiene buena pinta pese a su bajo presupuesto) en el que ve a Lobo matando a Santa Claus y exige a sus mayores que le encuentren y maten. Cuando Midnighter va a enseñarle al polo norte la realidad, que el cómic sólo es una fantasía, se encuentran con algo inesperado.

El resultado es un cómic que es, básicamente, una pérdida de tiempo y dinero. Si se quiere leer obras divertidas e intrascendentes, de los mismos protagonistas ya las hay. Ejemplo, The Authority: Kev o cualquiera de las aventuras anteriores de Lobo. No he leído los otros cruces entre estos personajes, pero supongo que no serán tan poco recomendables, la verdad. Y es que este cómic no tiene nada especialmente destacable. Por parte de Authority, el grupo no está especialmente bien usado ni es especialmente divertido, y lo mismo por parte de Lobo, un personaje que aquí se ve reducido a mero comparsa, cuando en realidad podría haber dado más juego. Y ésa es quizá la mejor forma de resumir el cómic: si bien no es horrible, todo te hace sentir que podría haber sido mejor, más interesante o más divertido. Es una pena porque el cruce podría haber tenido mejores resultados. Al dibujo está Bisley que sólo sabe dibujar de una forma: feo, grotesco, violento, bien narrado, pero repulsivo y sin echarse atrás con nada de lo que le manden dibujar por extraño o desaconsejable que sea. En definitiva, hace un trabajo en su línea con algunos momentos espectaculares pero con sus defectos de siempre.

Lo mejor del cómic quizá es la premisa y, aún así, tiene un par de cosas complicadas de encajar (y mira que es sencillo): ¿están entonces en el mismo universo? ¿el cómic es un universo diferente o directamente ficción? Por lo menos usan un argumento de los que contó Ellis y sus consecuencias para apoyarse y empezar, pero el resultado es un cómic que no dolerá demasiado leer a nadie, supongo, pero que no entusiasma y nos hacer sentir ante una oportunidad perdida.