viernes, 26 de noviembre de 2010

Invincible, de Robert Kirkman

Sé que es una afirmación muy categórica para empezar ya, desde el inicio, en un post que pretende vender la calidad de una colección pero, aunque algo tan grave eche atrás a la gente (en el sentido de invalidar mis argumentos), es mi creencia en su forma más pura: Invincible (Invencible) es la mejor colección regular del mundo del cómic, que yo conozca, en los últimos 7 años (desde que salió). ¿Por qué? Vamos a verlo.


Escrita por Robert Kirkman (ahora suena a todos por The Walking Dead, ¿no?) para Image desde 2003, esta colección parte de la enésima revisión del concepto de Superman y termina convirtiéndose en algo que poco tiene que ver con ello. La colección aúna en sus páginas todos los conceptos clásicos del mundo de los cómics de superhéroes que han aparecido a lo largo de la historia, añade muchos elementos originales y geniales, violencia, movidillas adolescentes, asuntos cósmicos, supergrupos, familia, organizaciones gubernamentales... Es complicado resumir qué hace de esta colección especial, pero tengo que intentarlo para que me hagáis caso y la leáis.

Mark es el protagonista de la colección. Empieza descubriendo que tiene poderes y que su padre también y que es uno de los superhéroes más importantes del mundo y a partir de ahí, su vida no deja de dar vueltas. Pero, con todo, lo mejor de la serie, no es la acción superheroica sin complejos o restricciones, ni la calidad de sus argumentos que se apoyan en lo clásico con un paso más allá, es una colección que mejora cada número (los primeros números son los más convencionales, sin duda) y que nunca, NUNCA, pierde rastro de lo que cuenta: todos los personajes secundarios que aparecen, todos los conflictos (¡y lidia con las consecuencias de todo lo que pasa!), todo lo que ocurre, siempre está ahí y vuelve tarde o temprano, y cuando lo hace algo más tarde, nunca lo hace ajeno al paso del tiempo. Y es que otra cosa genial de la serie es que el paso del tiempo es palpable, los personajes evolucionan y que todos los conceptos chulos que lanza al lector nunca caen en la historia porque sí, sino que tienen un porqué, una razón de ser, y siempre están ahí, esperando a volver a la primera línea. La caracterización de los personajes, por otro lado, es soberbia, es "realista", coherente y suele empezar con los personajes simplemente apareciendo y sigue con una inmersión mucho más profunda en sus historias.


¿En resumen? Cada página de la colección rezuma imaginación, amor por el género, cariño y planificación. Divertida, interesante, llena de acción, con buenos diálogos y geniales personajes y un dibujo perfecto (primero de Cory Walker, en los primeros números, y después de Ryan Ottley, siendo el trabajo de ambos estupendo, colorista y con diseños muy chulos hasta para el último mono). ¿Cómo puede Kirkman escribir el mejor cómic de superhéroes y el que probablemente sea el mejor cómic de no superhéroes (o en general), The Walking Dead, al mismo tiempo? Un misterio y un sueño del que espero no despertar.

P.D.: la serie va por el número 75. Yo acabo de pasar el 50 y aconsejo leer unos cuantos números cada vez que os pongáis, porque se disfruta bastante.

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