viernes, 31 de diciembre de 2010

Supreme 41-54, de Alan Moore

[El material comentado corresponde con el recogido por Dolmen en su momento en 6 tomos. Lo que me queda por comentar de material del personaje escrito por Alan Moore, 55, 56 (más el 53 y 54) y The Return 1-6, lo publicó Recerca en 5 números. Ambas ediciones son bastante difíciles de encontrar, o imposibles, pero Random House Mondadori, a través de DeBolsillo va a reditarlo todo en 2 tomos en febrero del año que viene, así que si la edición está bien, os recomiendo que compréis ambos sin preguntar.]

Moore empieza su etapa con un par de huevos y decide que lo que ha ocurrido en los 40 números anteriores no le interesa demasiado, sólo lo justo, ya que su intención es explorar el personaje como el que explora a Superman, y el mundo del cómic en general. Para conseguir este borrón y cuenta nueva, se inventa un recurso metaligüístico muy efectivo y que define, desde el primer número, con qué clase de autor estamos tratando. Así, a partir de este momento, el autor concentra sus esfuerzos en crear un pasado para el personaje, un pasado tan rico como el que hubiera podido tener Superman, un pasado que le permitiera trabajar con el personaje como si siempre hubiera estado ahí. Por el camino, tiene tiempo de homenajear al kryptoniano de la edad de plata (a través de unos flashbacks muy convincentes), reírse un poco de los cómics de los 90, reflexionar sobre el medio pero, sobre todo, dotar al personaje de un pasado y darle unas aventuras dignas del superhéroe por excelencia.

Todo ello, lo cual tiene más mérito, siempre manteniendo varias tramas subyacentes que terminan reapareciendo y, al final, formando un conjunto, una historia circular coherente e interesante. Sí, lo sé, no me engaño, sé que quizá éste no sea el mejor trabajo de Moore, aunque tampoco diría nada malo de su trabajo, ya que es uno de los mejores cómics de superhéroes que se pueden leer, uno de los mejores trabajos que se podrían hacer con Superman y en una vertiente que poco o nada tiene que ver con All Star Superman, sino que trabaja otros ángulos y tiene una estructura diferente, sin duda con una imaginación a la altura, aunque puede que con más ambición, de primeras, lo cual no siempre tiene porqué ser bueno.


El dibujo de la colección está realizado, en un principio por un dibujante de los 90 puro y duro, como es Joe Bennett. No es de los peores, pero bueno, podría ser mejor. Lo que pasa es que el guión es muy bueno y saca provecho del dibujante, que no molesta. Obviamente, los números dibujados por autores como Chris Sprouse y el retro-dibujo del anterior, Rick Veitch o el mítico Gil Kane, son mucho mejores, especialmente los de Sprouse, pero es agradable ver un dibujo noventero con un guión genial (a veces no porque deja claras las limitaciones aunque Moore trabaje con ellas). Un ejemplo, el número 53 en el que Supreme descubre un cómic en el que está dibujado lo que está pasando en el momento o el número 50, donde tenemos una conversación totalmente meta (una pasada de número muy bien hilado).

En definitiva, Moore escribiendo a un Superman sin pasado, dándoselo y dotando de coherencia todo su mundo al mismo tiempo que le hace correr aventuras imaginativas y que homenajean muchos momentos míticos de la historia del cómic con vueltas de tuerca que muchas veces sorprenden de verdad. Si queréis ver cómo es, cortesía de Google Libros, tenemos el primer tomo gratis para leer online (271 páginas en inglés).

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